sábado, 30 de enero de 2016

Brecha financiera en el sector del agua en América del Sur: El papel de la gobernanza - Noticias | iAgua



En el marco del VII Foro Mundial del Agua, CAF coordinó la preparación de este documento como síntesis de un intenso proceso de consulta entre actores claves del agua del continente americano y representantes de los diversos sectores involucrados en la temática hídrica.
Este documento identifica el problema de la brecha financiera que se registra en el sector del agua en América del Sur y analiza su vinculación con la gobernanza.
Descarga aquí el documento completo: [Gobernanza del agua]



Brecha financiera en el sector del agua en América del Sur: El papel de la gobernanza - Noticias | iAgua:



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TalCualDigital.com:Después de París, los tribunales

Contra el cambio climático



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martes, 19 de enero de 2016

10 ciudades que son ejemplo por su gestión de residuos

Entre 7.000 y 10.000 millones de toneladas de residuos urbanos se producen cada año. Una de cada dos personas en el mundo no tiene acceso a sistemas de eliminación controlados. La gestión inadecuada de la basura es un gran problema global para la salud, la economía y el medio ambiente, advierte el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) y la Asociación Internacional de Residuos Sólidos (ISWA) en un estudio. Sus responsables destacan que los sistemas para resolver este problema existen, y que mejoran la calidad de vida y el medio ambiente, y son un buen negocio, como lo demuestran varias poblaciones que los han implantado con éxito. Este artículo señala los casos de diez ciudades con una gestión de residuos ejemplar.
El informe de la UNEP y la ISWA indica los beneficios de una gestión sostenible de los residuos: ahorro público (la falta de sistemas adecuados cuesta a los países entre cinco y diez veces más que las inversiones necesarias), enormes reducciones de gases de efecto invernadero (GEI) implicadas en el cambio climático, creación de millones de empleos verdes y beneficios económicos estimados en cientos de miles de millones de dólares.
Los responsables del estudio enumeran ciudades de los cinco continentes que han apostado por diversos sistemas con ejemplares resultados. Estas urbes demuestran que no solo se reduce el problema de las basuras, sino que se consiguen varios beneficios económicos y ambientales. A continuación se detallan los casos de diez ciudades del informe, en orden alfabético:
  1. Bo (Sierra Leona). La segunda urbe de este país africano tiene 167.000 habitantes y genera más de 120 toneladas de basura diarias. En 2013 estableció un original programa de gestión de residuos con el apoyo de fundaciones de ayuda al desarrollo, los ciudadanos y el uso de los residuos para crear nuevos productos y empleos locales.
  2. Bogotá (Colombia). Con 7,5 millones de habitantes, produce más de 7.500 toneladas de basuras urbanas al día. Un sistema mixto público privado con recicladores informales y programas de Basura Cero desvía 1.200 toneladas diarias de desechos del vertedero y da empleo a 8.250 personas.
  3. Cebú (Filipinas). Tras Manila, con casi un millón de habitantes, Cebú es el centro económico más importante del país asiático. En 2005 diseñó un plan de gestión sostenible de residuos junto al sector privado y ONG locales, con separación de residuos biodegradables, reciclables y orgánicos en origen, campañas de educación ambiental, voluntarios o un sistema de multas e incentivos, que ha reducido la basura un 30% en 2012 y generado unos 200 empleos verdes.
  4. Cochabamba (Bolivia). Con 630.000 habitantes es una de las poblaciones más grandes del país, con una producción de 500 toneladas diarias de residuos domésticos. La puesta en marcha en 2007 de un sistema informal de recicladores (“Ecorecolectores”) consiguió la recogida y tratamiento de 29.000 toneladas de residuos anuales y la creación de 443 puestos de trabajo.
  5. Daca (Bangladés). Es una de las ciudades más pobladas del mundo, con sus más de 14 millones de habitantes. Ante la acumulación de basura en la calle, activistas de la sociedad civil comenzaron exitosas campañas de recogida, apoyadas después por instituciones y agencias internacionales de desarrollo que se han replicado en otras partes de Asia. Entre ellas destaca un sistema puerta a puerta en hogares y mercados de verduras para su posterior compostaje.
  6. Flandes (Bélgica). Posee el crecimiento en la recuperación de los residuos más alta de Europa, pasando de casi cero en 1980 a más del 70% en 2013. Este hito ha sido posible con una mezcla de políticas sociales, fiscales y legales, educación ambiental, centros de reutilización o el sistema “Pay As You Throw” (PAYT): cuanto menos basura producen sus ciudadanos, menos impuestos o tasas municipales pagan.
  7. Malmö (Suecia). Ha integrado un “modelo de eco-ciclo” que incluye separación en origen, instalaciones que generan energía de la basura, reutilización, reciclaje y compostaje a partir de restos de comida y jardín. Gracias a ello los residuos que llegan al vertedero han pasado del 22% en 2001 al 0,7% en 2013; se cubre el 60% de las necesidades de calefacción de Malmö y el área de Burlöv, evitando combustibles fósiles; y se producen 25.000 toneladas anuales de biofertilizante, 10.000 toneladas de compost, biogás equivalente a dos millones de litros de gasolina y varios metales, incluidos preciosos.
  8. Milán (Italia). Con 1.300.000 habitantes, es la primera ciudad de Europa con un sistema intensivo de separación en origen de residuos orgánicos, que supone hasta el 30% del total. Tras implantarse en 2012, a mediados de 2014 se había extendido a toda la población, con beneficios ya visibles: se recogen unos 91 kilos de residuos orgánicos per cápita al año y se recuperan vía compostaje y/o digestión anaeróbica 120.000 toneladas (un 18% del total de la basura generada) anuales que ya no van a vertederos, además de que se reducen emisiones de GEI.
  9. Kiribati (Oceanía). Se trata del “pequeño estado insular en desarrollo” más grande en territorio oceánico del planeta. Desde 2000 puso en marcha una práctica de separación en origen; desde 2004, un sistema de depósito de envases de bebidas; y desde 2012, un sistema de pago por bolsas de basura que ha reducido la cantidad de basura y un 60% menos de residuos en vertedero.
  10. Singapur (Asia). Esta ciudad-estado de 5,5 millones de habitantes ha pasado de tirar la basura en los pantanos, en la década de los 60 del siglo pasado, al actual plan de gestión centrado en la idea de que los residuos son recursos. Para ello se utilizan el aprovechamiento de la basura como energía (proporciona el 3% de la electricidad de la urbe), la recogida puerta a puerta y diversos programas de educación ambiental o de reducción de residuos de envases.

jueves, 14 de enero de 2016

Cómo medir los derechos al agua y saneamiento (I)

En ocasiones suelo escuchar o leer valoraciones de los derechos humanos, y en concreto de los derechos al agua y al saneamiento (¡ya son 2!), referidas a que sólo son retórica, que los derechos humanos no son un marco que pueda llevarse a la práctica.
Por eso me gustaría compartir alguna información que puede ayudar a medir en la práctica el derecho humano al agua y al saneamiento, pues creo que es clave para que alcanzar la universalidad del acceso, pretendida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, sea coherente con garantizar los derechos al agua y al saneamiento. Este planteamiento se basa en la experiencia de ONGAWA para incorporar un enfoque de derechos humanos en sus intervenciones en agua y saneamiento, aunque podría ser aplicado, con las adaptaciones correspondientes, por cualquier entidad.
En primer lugar es preciso efectuar una revisión del contenido de los derechos humanos al agua y al saneamiento, procedente principalmente de la Observación General 15 sobre el derecho al agua establecida por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, y del informe de la anterior Relatora Especial dedicado al derecho al saneamiento.
A partir de estos documentos se pueden extraer indicadores que permiten medir diferentes elementos, dimensiones y principios de los derechos humanos al agua y al saneamiento. La forma más práctica de organizar los indicadores viene determinada por los roles establecidos por el marco de los derechos humanos. Para ello es necesario definir indicadores que permitan analizar los derechos al agua y al saneamiento desde la perspectiva, por un lado, de los titulares de derechos (las personas), y por otro, desde la perspectiva de los titulares de obligaciones y otros actores que ostentan responsabilidades (empresas, ONGs, comités locales de usuarios…) (ver post de Jorge Castañeda).
En este post me centro en los indicadores que pueden utilizarse para conocer la situación de las personas en relación con el disfrute de los derechos al agua y al saneamiento. En otra entrada posterior incidiré en los indicadores que pueden emplearse para medir el cumplimiento de las obligaciones emanadas del derecho.
En las tablas siguientes incluyo dichos indicadores, estructurados según las dimensiones normativas, incluyendo una breve descripción de lo que significan las mismas en la práctica.



Cualquier persona interesada en profundizar en la definición y utilización de estos indicadores puede consultar el informe sobre el derecho humano al agua y al saneamiento aplicado al ámbito rural de Nicaragua (ver post de José Manuel Gómez), realizado por ONGAWA en colaboración con la Universidad Politécnica de Cataluña, la Universidad Politécnica de Madrid y organizaciones de la sociedad civil nicaragüense (La Cuculmeca y FANCA), con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
Y si tenéis cualquier duda, comentario o aportación, no dudéis en compartirlas.

Fuente: http://www.iagua.es/blogs/alberto-guijarro-lomena/como-medir-derechos-al-agua-y-saneamiento-i
Medir Derechos al Agua y al Sanemiento